Año nuevo…

n12 alimentacion

Llega Enero, el mes de los buenos propósitos y con él las promesas: dejar de fumar, perder peso o apuntarse al gimnasio. Sin embargo, muchos de estos objetivos suelen olvidarse antes de que acabe el mes.

Si has decidido que es el momento de perder peso, debes tomar las medidas necesarias para conseguir poco a poco tu objetivo. Ser demasiado exigente suele ser en muchos casos motivo de fracaso.  Si el objetivo es demasiado exigente o poco realista conseguiremos desmotivarnos con facilidad. Debemos marcar objetivos a corto plazo, de forma que la consecución de los mismos nos sirva de motivación para los meses posteriores.

Afirmamos: “Voy a comenzar la dieta”, y comienza la búsqueda con los amigos, en revistas, en internet, de cuál será la mejor dieta del momento. El problema está en que pensamos en las dietas como algo de momento. Y es ahí, donde comienzan los verdaderos problemas. Nos arriesgamos con la dieta que le funcionó a la vecina, bajamos unos kilitos, y pensamos que  la dieta funciona, pero en el momento en que terminas las dieta y retomas tu alimentación de siempre, vuelves a subir de peso y quizás mucho más kilos que los que tenías antes. El problema está en que hacemos dietas restrictivas que no suponen un cambio de hábitos. Primer lugar, debemos tener un cambio de actitud hacía las dietas y no pensar en ellas como momentáneas. En realidad, debemos adoptar nuevos estilos de vida, incluyendo no solo los hábitos alimentarios adecuados, sino también incluir en ella actividad física. Porque no solamente te querrás ver bien en enero, sino toda la vida, y más aún, no solo te querrás ver bien, sino sentirte bien, es decir, estar saludable por dentro, que debe ser más importante para ti que simplemente tener una buena figura.

Enero es un buen momento para empezar una dieta, ya que, una vez pasadas las fiestas navideñas, tenemos por delante unos meses sin fechas señaladas que nos ayudarán a ser más fieles a nuestras pautas. Esto es importante, ya que dicen que un hábito no se asienta en el día a día hasta que no se realiza al menos durante 3 semanas. Los primeros días hay que ser más fuerte y no abandonar, pero los últimos días nos saldrá sin pensar. También es un buen momento para empezar a hacer ejercicio, teniendo todo el invierno por delante para ponernos en forma. Es importante elegir un ejercicio que nos guste y nos motive, de forma que no se convierta en una obligación. Debemos empezar poco a poco y no exigirnos más de lo que nuestro cuerpo es capaz de hacer. Hacer ejercicio, como todo, requiere un periodo de adaptación. Lo más aconsejable es empezar por poco tiempo e ir aumentando tanto el tiempo como la intensidad de forma progresiva.

Laura Tello González.
Dietista Nutricionista.

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