Caminos hacia la música Vol. 4: Confluencias

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Al hilo del artículo del mes pasado donde puse de manifiesto las que, a mi entender, son graves carencias en el inicio de la educación musical, esta vez me gustaría comenzar el año hablando de confluencias, que son uno de los recursos pedagógicos más fuertes para ir introduciendo ese amor al arte musical a través de experiencias y descubrimientos.

Estas experiencias están cargadas de conocimiento técnico, y nos acercan más a la realidad de la producción musical, y es donde los jóvenes estudiantes pueden darse cuenta de que la “Música” no está solamente dentro de las partituras, que no exclusivamente es músico aquel que sabe leer música en código occidental, o el que es capaz de interpretar correctamente una partitura a nivel técnico y expresivo… hay otros caminos.

Esta confluencia en cuestión nació del disco que van a sacar a la luz muy pronto “The Clown”, grupo de Buñol compuesto por Héctor “Portu” al bajo, José Martínez a la batería, Joma Ginés a la guitarra, y Raúl “Foskitos” a la voz, el disco está rematándose y mezclándose en Soundluxe Estudios de la mano de Berny Vidal.

Estos músicos de funk metal tuvieron una idea para la producción de su tema “Staying Alive” (Permaneciendo Vivos). Esta canción trata de la vida de los refugiados de las guerras, gente sin nada, en peligro, a la intemperie, ya sean hombres, mujeres, o niños, y el corte en concreto hace especial hincapié en los niños, por lo que se pusieron en contacto con el Conservatorio Profesional de Buñol para ver si era posible contar con algunos niños y niñas (voces blancas) para hacer la línea de coros y outro(1) de esta canción.

Este conservatorio, en el que trabajo, no pretende de ningún modo ser conservador, y la sensibilidad es tal por parte del profesorado que comprende perfectamente la importancia de estas confluencias entre mundos musicales para la formación musical de los estudiantes, y todo fueron facilidades por parte del centro.

Una vez establecida la fecha y realizado el papeleo correspondiente, la forma de trabajar fue atípica en el mundo clásico, pero no por ello menos efectiva, sin partituras, aprendiendo las líneas de voz y practicando marcando el tiempo con pasos y palmas en el caso de la outro, y siguiendo la batería en el caso de los coros. Cabe mencionar que tanto “The Clown” como Soundluxe Estudios fueron grandes anfitriones para los muchachos y muchachas, ya que en el ensayo previo improvisaron una merienda para todos los colaboradores, y ya en el estudio, Berny les mostró rápidamente como funciona el proceso de grabación de un disco en un estudio profesional.

Los estudiantes del Conservatorio grabaron sin partituras ni nada, hicieron unas tomas fantásticas, y nos echamos unas risas. Lo más importante de todo, hicieron música, en un ambiente profesional, a un nivel profesional, sin presiones, con los deberes hechos, y disfrutando del trabajo, porque al fin y al cabo, esto es un trabajo artístico, imborrable en el currículum musical de estos y estas jóvenes músicos.

Muchos de ellos conocieron su voz real por primera vez, ahora falta acostumbrarse, y un buen momento será quizás la grabación del videoclip, al que estamos todos invitados.

Porque haya muchas más confluencias entre el mundo clásico y el rock and roll. En este pueblo tenemos el caldo de cultivo perfecto, y todo esto se traducirá en futuros músicos más preparados y con menos prejuicios, cosa que hace falta en el mundo musical, sobre todo en el clásico, pero en el otro también.

(1) Final de la canción pero ya sin acompañamiento del grupo. Solo voces, pies y palmas con sonido ambiente.

Enrique Hernández Pérez
Músico multiusos

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