David Almerich

Premio internacional al mejor proyecto cultural

 

n1 el foco

Es profesor desde hace más de tres años en el Conservatorio Profesional de Música municipal San Rafael de Buñol. Imparte asignaturas de piano y jazz,  es además especialista en  saxofón, y cuenta con formación en improvisación y flamenco.

Este otoño ha recibido el premio internacional al Mejor Proyecto de todo el ámbito cultural que otorga el Gobierno de Moscú, por su trabajo “Rusia-España”, un dúo que conforma junto a la violinista rusa Polina Borisova. El proyecto, que ha logrado imponerse a otras propuestas de diferentes modalidades artísticas, impulsadas por participantes de todo el mundo, comenzó hace cinco años, y ofrece actuaciones con saxofón, violín y piano, en las que también participa la madre de Polina, Svetlana, que fue profesora de David en su niñez. El proyecto contempla además la impartición de clases.

Cuentan con un variado repertorio con composiciones de ambos países, en el que se incluyen creaciones expresas para el dúo de diversos compositores: Teo Aparicio (Enguera), Dmitri Ryabtsev (Rusia), Elena Machavariani (Armenia) y Guenady Chernov (Rusia).

Este verano tuvimos la oportunidad de apreciar no sólo su calidad, sino también su simpatía y jovialidad, en una de sus actuaciones internacionales, enmarcada en la XIII Bienal de Música de Buñol.
David tiene veintiocho años, es de aquí al lado, de Real (antes Real de Montroy). De carácter sociable, simpático, trabajador.

P. ¿De dónde nace tu relación con Rusia?
Mi padre viajaba a Rusia para comprar madera para fabricar colmenas. Una chica comercial rusa le pidió que gestionara en España una estancia para su hermana, que era músico. Contactó con músicos conocidos relacionados con la Generalitat, que se ocuparon de las gestiones, y esta chica se encargó de tramitar todo el papeleo en Rusia, con el resultado de la visita a Montroi durante unos catorce años, en verano, de la Orquesta “La Perla de Moscú” integrada por unas 20 cuerdas, entre estudiantes de 18 a 20 años y profesores del conservatorio de Moscú. Svetlana era la profesora de piano y responsable de la orquesta. Empecé a dar clases con ella y rápidamente hicimos muy buena amistad de familia. A los dos años empezó a venir su hija Polina de 9 años. Durante el curso, que duraba una semana, trabajábamos piezas del repertorio de piano y Svetlana me pasaba pequeñas piezas de jazz y acompañamientos para tocar con Polina, y al finalizar la semana hacíamos la audición. Polina venía al curso como solista de la orquesta y con 14 años ya tocaba conciertos que aquí en España estudiamos después de entrar en grado superior.Cuando la Orquesta dejó de venir hace unos cinco años, Svetlana propuso a mis padres formar un dúo internacional y hacer un intercambio cultural, ellas vienen aquí unos días en verano, y en otoño voy yo. Svetlana es maestra de piano acompañante y ensemble en el Conservatorio A. Gedikey y profesora repertorista (especializada en acompañamiento de violín) en el Conservatorio Superior de Moscú.

P. Este es un premio muy importante ¿Cuál es tu apreciación del nivel musical en Moscú?
Es tremendamente alto en cuerdas y piano y las maderas tienen un nivel muy bueno. Los metales (para ellos incluido el saxo) y percusión, en cambio, tienen grandes problemas de base.

P. ¿Qué opinas de la calidad de la enseñanza del Conservatorio de Buñol?
Tenemos muy buen nivel, los alumnos nos dan la confianza y el profesorado intentamos sacar lo mejor de ellos. Los resultados que obtienen en las pruebas de acceso al superior lo demuestran.  Se trata siempre de darles el nivel y el trato que merecen. Además, es sorprendente la calidad de los conciertos que  preparan cada trimestre las tres grandes agrupaciones: la Banda Sinfónica, la Banda Juvenil y la Orquesta.

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