Dislexia

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Cuando escuchamos esta palabra probablemente nos viene a la mente que suelen ser aquellas personas que confunden una palabra con otra como por ejemplo: ¡Pásame el móvil! Cuando en realidad están pidiendo el mando a distancia de la televisión. Yo misma lo creía.

El hecho es que dejas de creerlo cuando das con una persona con esta característica y tratas habitualmente con ella. Entonces, recapacitas y dejas de pensar “lo que dice la gente de oídas”.

Una definición muy comúnmente aceptada es la de M.Thomson: “grave dificultad con la forma escrita del lenguaje, que es independiente de cualquier causa intelectual, cultural y emocional. Se caracteriza porque las adquisiciones del individuo en el ámbito de la lectura, la escritura y el deletreo, están muy por debajo del nivel esperado en función de su inteligencia y de su edad cronológica. Es un problema de índole cognitivo, que afecta a aquellas habilidades lingüísticas asociadas con la modalidad escrita, particularmente el paso de la modalidad escrita, particularmente el paso de la codificación visual a la verbal, la memoria a corto plazo, la percepción de orden y la secuenciación”.

Una cuestión realmente importantes es, ¿cómo se puede traducir el desconocimiento de esta peculiaridad en el niño/a dentro del aula? Con gran frecuencia se le tacha de vago/a, distraído/a y se atribuye a estas características su mal funcionamiento escolar, presionándole para que trabaje, atienda, y de alguna manera menospreciándolo/a por su incapacidad para aprender.

Pero, como dice el dicho, “las cosas no son lo que parecen”. En esta ocasión se reafirma, ya que las características de distracción es intrínseco al síndrome disléxico y si bien es una dificultad para el aprendizaje, no es algo que el niño pueda controlar voluntariamente. Por lo que su mejora entra dentro del esquema de tratamiento del problema.

Para poder entender un poco mejor toda la teoría explicada a continuación adjunto un ejemplo ilustrativo:

Ya llególa primavera. Por eso los sapos, desoiden desu letrago invierno y sale al sol que dejando estoy no se para menos, hacerme eso que no pruebo bocao.

Si lo comparamos con el texto que reproducimos a continuación se verá que hay omisiones, falta de puntuación, uniones y separaciones inadecuadas así como omisiones de porciones enteras de la lectura.

Cuando se le pregunta al niño por el tema de la lectura, puede responder: “Algo de un sapo”. El texto completo era:

Ya llegó la primavera. Por eso, don Sapo, despierta de su letargo invernal y sale al sol. “¡Qué delgado estoy! Pero ¡no es para menos! ¡Hace meses que no pruebo un bocado! Me parece que el traje viejo me queda grande. No importa, ya se caerá y tendré otro, último modelo. No crean que soy derrochón. Para que vean que no lo soy, me comeré el traje viejo apenas se caiga.”

No obstante, me gustaría hacer referencia a uno de los programas con mayor repercusión en este ámbito: Programa Davis® que ofrece al estudiante con dislexia un método diferente para aprender que concuerda con sus habilidades y sus talentos mentales naturales. Además de permitir, cuando la persona reconoce estos talentos mentales, desarrollar un sentido renovado de confianza en si misma.

Y para terminar: “No es la discapacidad lo que hace difícil la vida, sino los pensamientos y acciones de los demás” María del Carmen Azuara de Curi (Titular del Voluntariado de la Secretaría de Educación, México).

Laia Broch Guerrero.
Graduada Magisterio Primaria.

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