¿Donde vas este finde? Me voy a Asturias

n17 gastronomia

El que más o el que menos sabe hoy en día cocinar una buena paella o unos excelentes gazpachos, pero de vez en cuando nunca viene mal viajar por nuestra geografía española y conocer nuestra rica gastronomía. Viajamos al norte de España, al Principado de Asturias, tierra rica en mar y montaña, tierra mater de la mejor sidra del mundo, Tierra de la Fabada.

Me contaba mi abuela que para hacer un buen guiso había que tratarlo con amor y con buenos ingredientes de la tierra. En un viaje reciente, nuestro amigo, un gran viajante, nos trajo los ingredientes para hacer una buena fabada asturiana. Así que nos pusimos manos a la obra y os digo que salió la mejor fabada del mundo.

Ingredientes: 1 o 1 y 1\2 Kg fabes asturianas (dependiendo cantidad de comensales, nosotros éramos 8 personas); 4 tacos de cuatro dedos de ancho de lacón asturiano; chorizo asturiano; morcilla asturiana; 4 tacos de cuatro dedos de ancho de panceta asturiana; aceite; 3 c. soperas de pimentón dulce de la Vera; agua mineral (no del grifo).

PREPARACIÓN
La noche anterior dejamos las fabes en remojo en agua mineral, y no del grifo, pues no favorece bien la cal del agua en el buen cocinado de la fabada. También dejamos en remojo el lacón toda la noche en agua mineral.

Disponemos en una cazuela grande, o un caldero, el chorizo, la panceta, el lacón y las fabes (la morcilla la reservamos para más tarde).

Cubrimos todo hasta dos dedos de agua mineral. Echamos al agua un chorreón generoso de aceite de oliva y las tres cucharas de pimentón dulce. Lo ponemos a fuego medio y bien distribuido el calor de forma uniforme por todo el caldero (muy importante).

Cuando lleve 45 minutos de hervor, introduciremos la morcilla que teníamos reservada.

De vez en cuando “asustamos” la fabada aportando de vez en cuando un poco de agua mineral natural. Esto ayuda a que las fabes estén más jugosas y tiernas.

A las dos horas y media la fabada estará lista. Aunque yo recomiendo tener la20 minutos reposando, lo cual le da más calidad al guiso. Servimos las fabes por un lado y la carne por otro para que los comensales se pongan el plato al gusto de cada uno.

Dentro de los errores típicos al hacer una buena fabada es el hacer un sofrito o echarle sal. La buena fabada no necesita ni lo uno ni lo otro. Que la disfrutéis como la hemos disfrutado nosotros con una buena sidra.

Juan Antonio Moreno Pallás
Club Gastronómico El Bunker

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