El ajedrez como excusa

n16 deporte

Como todo en la vida, como todo en Buñol y, desde luego, en el ajedrez, la dualidad nos define, y cuando sabemos gestionarla, nos hace más grandes, nos enseña a crecer. De la mano de Ismael Esteve, uno de los socios fundadores y de los más veteranos y activos, descubrimos los orígenes del Club de Ajedrez Buñol, fruto de esa dualidad buñolera bien gestionada, pues es en los locales de nuestras dos sociedades musicales donde hace más de un siglo se reunían los jóvenes jugadores de aquella época para dar caza a un rey de madera sobre un tablero de madera, como el tío Filán, el tio Dativo o Paco Lero, por citar algunos. Es a principios de los años 80, cuando varios ajedrecistas buñoleros, miembros del sindicato CCOO, deciden unir sus esfuerzos en la creación de un Club que les representase a todos. En reconocimiento a la importancia que las distintas entidades precursoras tuvieron en su momento y que aún hoy se mantiene, el Club de Ajedrez Buñol celebra regularmente sus cuatro torneos anuales, el del 1º de Mayo, patrocinado por CCOO, los de las fiestas del Mantón y el Litro, con el patrocinio de ambas sociedades musicales y el del Ayuntamiento de Buñol, coincidiendo con la celebración de las fiestas locales.

Además de los torneos, Ajedrez Buñol realiza diversas actividades, entre las que destacan los intercambios culturales con otras ciudades como Madrid, sede del primero que se produjo entre nuestro pueblo y el madrileño barrio de San Blas, allá por el año 1983. En la actualidad nuestros mejores tableros viajan a Budapest, fruto de la colaboración entre el Ayuntamiento de Buñol y el de la capital húngara. Hay que destacar la gran labor  realizada en la enseñanza y difusión de este deporte por nuestro Presidente José Carlos Segura, Maestro de Ajedrez (hijo de Bartolomé, otro de nuestros socios fundadores y antiguo Presidente), quien en la actualidad tutela el aprendizaje de quince niños de la localidad.

Desde aquí invitar a todo el mundo a que se una a nosotros y se anime a participar en nuestras actividades, le pierda el miedo al tablero y deje que el ajedrez sea una excusa para encontrarnos entre amigos y vecinos y, sobre todo, con nosotros mismos, pues es justo aquí donde dualidad y grandeza van de la mano y podemos elegir asomarnos a este mundo limitado y a la vez infinito en el que podemos encontrar todos los contrastes de la vida reflejados en un pequeño tablero de madera poblado de figuras de madera, sobre el cual se dan todas las situaciones, conflictos e interacciones que nos puede plantear cualquier relación humana o cualquiera problema que la vida nos ofrece. Esa es su sabiduría, esa es la diferencia entre los que ven una posición extraña e impenetrable y los que pueden ver una correlación de fuerzas, de alianzas, de partes vertebradas de un todo que se complementan hasta hacer de la disposición de piezas sobre el tablero una confluencia de intereses colaborando en la consecución de un objetivo común.

Club Ajedrez Buñol.
Plaza Layana, 2 bis.

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