El codo de tenista

El codo de tenista es la inflamación o dolor en el lateral externo del codo. Este dolor suele aparecer por la inflamación de tendones del antebrazo en su unión con el hueso.

La epicondilalgía es la patología típica del tenis, el revés es el golpe más común que causa síntomas, y de ahí obtenemos su nombre común, codo de tenista. Pero esta denominación no quiere decir que sean los tenistas los únicos en sufrir estos dolores, ya que el mecanismo lesional es la torsión repetitiva de muñeca. Cualquier persona que realice este movimiento de forma repetitiva es candidato a sufrir la lesión, por ejemplo electricistas, peluqueros, dentistas, carniceros, limpiadores, personas que trabajen muchas horas con ordenador, y muchísimas otras profesiones.

Síntomas
Dolor en la parte externa del codo (zona del epicondilo). No hay hormigueo en brazos pero pueden aparecer molestias en todo el antebrazo además de en el codo. Pérdida de fuerza y destreza en movimientos que realicen la torsión de la muñeca, ya sea flexionando o girando. Y también con el mínimo peso, como puede ser coger una botella, sujetar una taza de café… Dolor a la presión en la cara externa del codo, más intenso a nivel del hueso. Este dolor disminuye con el reposo, durante el día pueden existir muchas molestias y por la noche desaparecen.

Tratamiento
Se puede utilizar cualquier método para hacer desaparecer o disminuir el dolor. Algunos ejemplos son:

• Antiinflamatorios, en pastillas, en crema, spray o gel.

• Crioterapia (hielo) o baños de contraste (frio/calor, ya sea mediante compresas de temperatura, agua a presión o utilizando diferentes cubetas).

• Coderas: órtesis que crean una presión sobre la musculatura afectada lo que ayuda al paciente a mejor en un periodo de tiempo muy breve. Está demostrado que no es un método de recuperación, sino un parche para mejorar el rendimiento durante unas horas.

• Realizar un reposo relativo, es decir, intentar eliminar o disminuir el movimiento que ha creado la lesión.

• Fisioterapia: terapia manual, electroterapia, láser, masaje, estiramientos, ejercicios, vendajes…combinar todas las técnicas necesarias para mejorar al paciente.

• Infiltraciones: las inyecciones de corticoides han demostrado algo de efectividad a corto plazo, pero la lesión tiende a ser recurrente pasado más tiempo, además en algunos casos se ha producido una rotura parcial del tendón. Últimamente las infiltraciones de plasma rico en plaquetas están siendo más efectivas y menos dañinas.

• Cirugía: En casos crónicos y cuando el resto de terapias han fracasado.

Al igual que encontramos el codo de tenista en la cara externa, la misma lesión a nivel interno se conoce como codo de golfista o tendinopatia de la epitróclea, su causa es el movimiento contrario (extensión y pronación) y el tratamiento es idéntico en ambos casos.

En conclusión, disponemos de muchas herramientas a nuestro alcance para mejorar una lesión que en inicio puede parecer simple pero que debemos prestarle la atención necesaria para que no se cronifique ya que puede llegar a ser quirúrgica.

Regina Bori Zanón
Fisioterapeuta Colegiada nº3834

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