La fiebre del running

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En el mundo de los deportes las fiebres son habituales. ¿Cuánta gente se ha tirado a una piscina después de ver el oro de Mireia Belmonte en las Olimpiadas? ¿Quién no se ha subido al barco del triatlón al ver ganar el mundial a Gómez Noya? ¿Cuántas personas no han querido practicar alpinismo al ver el estreno de la película “Everest”? Eso sí, el oro de los deportes en España se lo lleva el “running”.

¿Por qué “running”? Empecemos por el principio. Por suerte hoy en día la sociedad esta sensibilizada sobre que, para mantener una buena salud, hay que practicar deporte. Si a esto le sumamos el difícil estado de la economía española y el actual ritmo acelerado del día a día, obtenemos como resultado la necesidad de un deporte que permita mantener buena salud con poca inversión y no precise de mucha pérdida de tiempo. Por supuesto, el running cumple con estos requisitos. Es un ejercicio aeróbico, que permite mantener una buena forma física, apenas requiere inversión, solo necesitamos unas simples zapatillas de correr, camiseta y pantalones deportivos. Además, no precisa de gran “pérdida” de tiempo, ya que los entrenamientos medios no sobrepasan la hora y media.

Pasando al perfil de “runner” común nos encontramos con gente desde los 18 hasta los 48 años. En 2014 se hablaba de dos millones y medio de corredores, datos que coincidían con estudios de varias marcas de zapatillas. Actualmente podemos decir que ya hay más de tres millones de runners entre profesionales y gente que sale un día a la semana. Por supuesto, todas estas personas necesitan retos, cosa que nos lleva a los eventos deportivos. En 2013 se hablaba de 3.000 carreras populares. Según datos, desde el 2008 los eventos deportivos relacionados con el running se han disparado en un 50%.

Muchas de estas carreras deportivas se han unido para crear circuitos con una clasificación interna, donde el corredor amateur tiene la posibilidad de estar en una competición, avanzar prueba a prueba, punto a punto, sintiendo la emoción de escalar puestos, como si de un profesional se tratara. Aquí es donde empieza el real peligro de la moda del running.

El nivel competitivo de estas pruebas deportivas es alto debido a la magnitud de personas que abarcan. El corredor amateur empieza a tolerar esfuerzos u objetivos por encima de sus posibilidades y es aquí donde me nace la preocupación como entrenadora Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, especializada en atletismo, y es que el corredor amateur decide gestionar él mismo su propio entrenamiento, obviando así el peligro real al que se expone al asumir cargas de trabajo equivocadas de cara a sus objetivos. Correr no es atarse las zapatillas y salir a dar una pequeña vuelta. Eso lo llamamos “footing”, un deporte de mantenimiento, algo que ha pasado a segundo plano. Hoy en día todos buscamos objetivos a corto, medio y largo plazo que nos permitan superarnos y obligarnos a forzar nuestro cuerpo a límites a los que no estamos acostumbrados. Ese esfuerzo al que nos sometemos no puede ser gestionado por uno mismo. La mayoría desconoce el cuerpo humano y, por tanto, el riesgo al que se someten de sufrir problemas cardiacos e incluso lesiones musculares que les puedan causar un baja laboral.

Todo aquel que se inicie en el mundo del runnig debe plantearse seis cuestiones básicas:

¿Quieres minimizar el riesgo de lesión?
¿Quieres maximizar tu esfuerzo?
¿Quieres que te guíen por lo técnicamente correcto y no por lo comercial?
¿Quieres optimizar tu tiempo?
¿Quieres un desarrollo sin descompensaciones?

Necesitas un entrenador de runnig.

Leticia Pallás Carrascosa
Lda. Ciencias Act. Física y Deporte

Eiman Gramaliuskys
Técnico Conducción Actividades
Físico Deportivas en el Medio Natural

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