libros para dar la bienvenida al verano

Con el mes de julio llegan, también, para muchos, las tan ansiadas vacaciones, el tiempo libre, los viajes, las horas “tirados” a la orilla del mar, y en la piscina, o las reconfortantes siestas. Y todas estas oportunidades que nos brinda el estío se convierten en ocasiones perfectas para adentrarse en un libro. Para muchos es la oportunidad perfecta para retomar ese libro que tenía olvidado en la mesita de noche desde hace meses, para otros el de emprender esa gran novela que estaba deseando leer pero siempre dejaba “en espera” por falta de tiempo, al tiempo que otros aprovechan para leer todo lo que puedan, devorando libro tras libro. En esta ocasión nos ha parecido que este momento también podría ser ideal para recomendaros pequeñas obras divertidas y fáciles de leer, de corta extensión, que nos han deleitado y nos parecen perfectas para llenar cualquiera de esos ratos veraniegos.

Llenos de vida, de John Fante
Considerada como una de las “obras menores” del celebrado autor de La hermandad de la uva, esta novela es una lúcida crítica a la frivolidad, una divertidísima sátira sobre la sociedad y los mitos norteamericanos de la ya tan retratada década de los cincuenta. Narrada en primera persona y llena de guiños a su propia existencia, nos cuenta la historia de un John Fante, guionista de la Paramount, que está a punto de ser padre y renunciar a su libertad. Una novela perfecta para estos calores veraniegos que nos agotan, que en ocasiones, tal vez, nos haga reír a carcajadas.

Una lectora nada común, de Alan Bennett
¿Qué pasaría si mezcláramos un bibliobús, un pinche de cocina que adora la lectura y a la mismísima reina de Inglaterra? Pues que nos encontramos ante esta loca historia de Alan Bennett, que nos sitúa ante una encantadora novela que conjuga a la perfección todos los tópicos que rodean a la monarquía inglesa con una preciosa, a la par que divertida historia que se convierte en un alegato de la lectura al tiempo que nos atrapa desde las primeras páginas, con el objetivo de seguir las desventuras de una Isabel II que acaba de convertirse, prácticamente por puro azar, en una insaciable lectora, apasionada, y casi obsesionada, por descubrir nuevas lecturas, que nos hará pasar unos ratos geniales.

Peter Pan, de James M. Barrie
Porque el verano es una temporada perfecta para volver a meterse en un clásico, y cuando además es uno como este, cortito, entretenido y que nos retrotrae a nuestra infancia, ya no podemos pedir más, Peter Pan es otra de nuestras ideas de lecturas refrescantes. Esta magistral obra que mezcla fantasía y aventura nos cuenta las, ya por todos conocidas, aunque no por ello menos recomendables, andanzas de Peter, Campanilla o Wendy y sus hermanos en el País de Nunca Jamás, y sus enfrentamientos con el Capitán Garfio.

Yo soy Malala, Malala Yousafzai y Christina Lamb
La ganadora más joven del Premio Novel de la Paz reivindica, en esta historia autobiográfica, la educación de las niñas, y la dificultad de hacerlo en Valle del Swat, en Pakistán. Malala, fue considerada una rebelde por los talibanes, que no dudaron en dispararle varios tiros a sangre fría mientras se dirigía a la escuela. Este intento de asesinato no hizo más que darle fuerzas y energía para seguir luchando contra la prohibición de la educación femenina. A día de hoy es un símbolo contra la injusticia y la opresión a las mujeres.

Enviada especial, Jean Echenoz
Una novela de intrigas y espías que va mucho más allá a través de sus personajes misteriosos y singulares. La historia nos traslada desde París hasta Corea del Norte, un escenario terrorífico que, sin embargo, el autor trata con una fina ironía y numerosas reminiscencias al cine de Hitchcock. Un libro entretenido y diferente ideal para leer en esas tardes de calor estivo.

El principito, Antoine de Saint-Exupéry
Un clásico de la literatura universal que ha de leerse al menos una vez en la vida. Esta preciosa novela corta es ideal para leer con calma, ya que cada capítulo es una lección al lector sobre la amistad, el amor o el heroísmo. La historia está narra por aviador perdido en el Sahara; allí encuentra al Principito, un niño proveniente de otro planeta. Este es el singular punto de partida de esta historia que suele ir acompañada de las acuarelas que el mismo Saint-Exupéry realizó para ilustrar su historia.

Beatriz Ginés Fuster
Licenciada en Hª del Arte

Amparo Gómez Pérez
Licenciada en Humanidades

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