¿Qué pasa con el Tomate Rock?

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La historia del festival de Rock que se realiza en las Ferias de Buñol (el Tomate Rock), ha sido convulsa y llena de altibajos, y aunque escribo este artículo de opinión ya que considero que este año ha ido demasiado hacia abajo, la finalidad de un Festival de estas características es crecer año a año, siempre crecer. Recuerdo los primeros Viña Rock (¡qué viejo soy!) como un festival con un escenario y un grupo tras otro, nada que ver con lo que es hoy en día. Seguramente en Buñol no es que estemos deseando un Viña Rock, pero sí un festival en condiciones, sin grandes alharacas, pero sin tener que acariciar la miseria y la súplica para poder llevarlo a cabo.

El primer Tomate Rock se hizo en el campo de futbol hace casi una década, con La Fuga (en lo más top de su carrera) como cabeza de cartel, asumiendo la marca del festival lo que antes era el Concierto Rock de Ferias. Hubo intentos previos, como los años del Maldito Rock, pero no acabó de cuajar, quizás por la envergadura, quizás por el lugar, ya que el auditorio no es el mejor lugar para bailar canciones de los Koma y La Polla Records entre muchos grupazos de renombre…

Estos último cuatro años ha sido un rotundo éxito de público (una media aproximada de 1.300 personas tirando por lo bajo), pese a que año tras año se vienen realizando esfuerzos grandes, tanto por parte de los grupos de Buñol, como por parte de la organización, técnicos, etc… para que el festival pueda seguir siendo, y es ahora quizás el momento en que le toca al Ayuntamiento arrimar el hombro, ya que la sensación es que, estos últimos años, el apoyo del consistorio va a menos en lugar de ir a más, cohibiendo así el crecimiento y calidad del festival en sus diferentes niveles. Creo que el objetivo debería ser que el Tomate Rock sea un festival arraigado en toda la Comunidad Valenciana, y no solamente una cita local.

Han pasado por aquí grupos de mucho nombre y nivel, como: Los de Marras, Mama Ladilla, Sujeto K, Poncho k, Ki Sap, La Pulquería o La Fuga, antes citada. Pero lo realmente importante, a mi entender, es lo necesario que es este festival en el apoyo y promoción de los grupos de Buñol, o en los que tocan Buñoleros, como La Rekua, La 13/Katorze, Raven’s Gate, Noneim, HAARP, The Clown, A Hostia Limpia… entre muchos otros, ya que es el marco perfecto para que te vea más público, pero para eso hace falta una cabeza de cartel potente. También es de las pocas posibilidades que muchos grupos autóctonos tienen de tocar en condiciones óptimas, sonando de cine, y con la iluminación adecuada, algo clave para la grabación de videos y posterior promoción cibernética.

Esto está dejando de pasar, hemos visto como un festival de dos días ha pasado a ser de uno solo, y no es por capricho, es por falta de financiación y apoyo. Citaré unas palabras de Darío Ferrer, el organizador: “Durante la crisis, gracias a los grupos de Buñol, ha tirado para adelante el Festival, y ahora que el Ayuntamiento está mejor económicamente creo que deberían apostar más firmemente por el Tomate Rock, y recuperar el formato de festival de dos días, que es un formato que tendría mucho más éxito y revertiría en una mejor imagen de Buñol en la escena del Rock nacional, al estilo de Gandia Sound y festivales similares”.

Para terminar esta opinión con conocimiento de causa, decir que este año ha vuelto a ser un éxito, pero solo ha sido posible gracias a que casi todo el mundo ha hecho esfuerzos dentro de sus posibilidades para sacar, una edición más, un festival de calidad, y es hora de que la Concejalía de Fiestas adquiera sensibilidad con el Rock and Roll, que demostrado está que en Buñol tiene su público, mucho público, y la sensación es que todavía se percibe desde las instituciones con la imagen estereotípica que el Rock tenía en los años setenta del siglo pasado: “unos peludos aporreando guitarras y haciendo ruido”. Esta es mi sensación y la de mucha gente que vive el Rock and Roll y quiere lo mejor para su pueblo, por eso pido (y pedimos) sensibilidad hacia esta forma de arte, y más apoyo, algo crucial para que esto siga vivo y vaya a mejor, hacia arriba, buscando el camino de las cosas bien hechas.

Enrique Hernández Pérez
Presidente del Club de Rock Buñol

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