Sobredosis veraniega de ficción

n17 cine

Hola de nuevo, amantes de la ficción. Con la deliciosa resaca que nos ha dejado el apoteósico final de la 6ª Temporada de Juego de Tronos, hemos inaugurado un verano que promete buenas tardes devorando capítulos de la mejor ficción.

Esta última entrega de la saga basada en las novelas de George. R.R. Martin, nos ha dejado (al menos a un servidor) con muchas ganas de más, dadas las sorpresas y la emoción que, como viene siendo habitual, nos han deparado especialmente los últimos capítulos. Como no quiero haceros spoiler, os recomiendo que la veáis y disfrutéis de un auténtico espectáculo. Cuidadísima fotografía, maravillosa factura, escenarios impecables (parte de ellos situados en la localidad castellonense de Peñíscola) y momentos verdaderamente épicos para fabricar una trama que poco a poco va entrelazándose y que prefigura una próxima temporada sencillamente apasionante. No os la perdáis.

Por otro lado, y para l@s aficionados a ese subgénero que mezcla el drama y la denuncia social  con lo judicial y lo políticamente (in)correcto, no os podéis perder  American Crime. Serie que hasta el momento, y al estilo de la también aplaudida True detective, lleva dos temporadas, donde en cada una de ellas empieza y acaba una historia diferente. En la 2ª entrega, American Crime incluso mantiene a varios de los principales actores y actrices de la 1ª, destacando la sobresaliente actuación de Felicity Huffman y Timoty Hutton en sendas entregas, ambos conocidos por su carrera cinematográfica. American Crime propone en las 2 temporadas inquietantes y apasionantes historias en el contexto urbano de la discordia racial, la hostilidad entre clases y la disfunción familiar,  presentándonos esa Norteamérica no tan idílica que muchos desconocen.

Y, siguiendo con el sueño americano, no puedo dejar de recomendaros una verdadera obra maestra basada en una miniserie Británica con el mismo nombre. Se trata de House of Cards, una serie que nos desvela el mundo de corrupción, codicia y ansias de poder que rodea a Frank Underwood, congresista del Partido Demócrata, y su esposa,  magistralmente interpretados por Kevin Spacey y Robin Wright. Ambos tejerán una trama que buscará colocarles en lo más alto de la Casa Blanca. La serie, aunque seguramente se queda corta con lo que pasa en realidad (y ya es decir),  nos da muchas claves sobre cómo funcionan las cloacas de la política Norteamericana (complots, intereses empresariales, crímenes, traiciones…) poniendo especial acento en los pocos escrúpulos que tienen algunos depredadores políticos con tal de alcanzar las máximas cuotas de poder. Más o menos como la realidad que estamos viviendo en España, pero en su versión más hardcore.  La serie lleva hasta el momento 4 temporadas y nos sigue prometiendo momentos memorables. Imprescindible.

Para cambiar de tercio y de género, la última recomendación de las series en marcha es Vikings. Una producción del Canal Historia, que narra en sus, de momento 4 Temporadas, la historia de Ragnar Lothbrok, un legendario vikingo que en la Alta Edad Media Escandinava escaló desde las más bajas capas sociales hasta alcanzar grandes cuotas de poder, navegando y saqueando Northumbria, Francia y Bretaña. La serie, que empezó con un presupuesto bastante modesto, teniendo en cuenta sus características historicistas, ha alcanzado un notable éxito, mejorando y ampliando ostensiblemente su producción, con un resultado final que perfectamente resiste comparación con las más caras producciones de este género. Inmejorables interpretaciones, perfecta construcción de personajes y ambientación y una línea argumental que te engancha hasta el final de cada temporada.

Para terminar, y como siempre, me guardo una recomendación en el terreno de aquellas series ya finalizadas que conviene no perderse, o rescatar, al tiempo de haberlas visto. Estoy hablando de Dexter, excepcional serie en 8 temporadas, cuyo hilo conductor está basado en la novela Darkly dreaming Dexter, de Jeff Lindsay, y que nos cuenta las “actividades nocturnas” de Dexter Morgan, forense especializado en escenarios de crimen que trabaja para el departamento de Policía de Miami y que, debido a un truculento suceso de niñez, crece desarrollando un instinto psicopático que su padre trata de aplacar enseñándole un “código moral” para seleccionar a sus víctimas. Una extraordinaria serie que frivoliza con el conflicto moral que nos origina alguien que tiene una necesidad imperiosa matar, utilizándola para cargarse a toda clase de asesinos, violadores y criminales de la peor clase, a los que accede gracias a las fichas policiales que su  trabajo le proporciona y donde utiliza sus conocimientos y habilidades forenses para esconder su propio rastro. Emocionante, dura y polémica. No os dejará indiferentes.

Y hasta aquí por hoy. Ya sabéis, una buena serie es el mejor antídoto para escapar durante un rato de la realidad. Hasta otra.

Jose Guerrero Moliner.
Serieadicto.

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