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Los tres centros públicos de Buñol y las escuelas infantiles de 0 a 3 años han secundado las movilizaciones desde el inicio del conflicto
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AFAs, Consejos Escolares y numerosas familias han mostrado públicamente su apoyo a los claustros y equipos directivos
La huelga indefinida en la educación pública valenciana sigue escalando y ha dejado en Buñol una imagen poco habitual: los equipos directivos del CEIP Cervantes y del CEIP San Luis han presentado oficialmente su dimisión como medida de protesta ante la falta de acuerdo entre Conselleria y los sindicatos docentes.
La decisión llega tras más de una semana de movilizaciones y en un contexto de creciente tensión dentro de la comunidad educativa valenciana. En Buñol, los tres centros públicos —IES La Hoya, CEIP Cervantes y CEIP San Luis— han secundado desde el principio la huelga convocada en la Comunitat Valenciana.
A esta movilización también se han sumado las escuelas infantiles del ciclo 0-3 años, tanto la Escuela Municipal Infantil como el aula 2-3 años del CEIP Cervantes, que aseguran compartir tanto las reivindicaciones generales de la enseñanza pública como las específicas de su etapa educativa. Entre sus principales demandas figuran la reducción de ratios, mejoras laborales y el incremento de especialistas en las aulas. Además, reclaman unas ratios máximas de 4, 6 y 8 menores por educadora según la edad, dentro de la campaña estatal “Unidas por un 0-3 digno”. Desde las escuelas infantiles han querido agradecer públicamente el apoyo de las familias durante estos días de huelga, destacando el esfuerzo organizativo que supone para muchos hogares no llevar temporalmente a sus hijos e hijas a los centros educativos. Según trasladan, “nuestras condiciones de trabajo son las condiciones de aprendizaje de vuestros hijos e hijas”.
En el caso del CEIP San Luis, el equipo directivo remitió este miércoles una carta a las familias explicando que la situación actual “impide atender al alumnado como merece” y denunciando la falta de personal, la no cobertura de sustituciones y la insuficiencia de recursos humanos. El centro detalla además numerosas carencias estructurales y educativas, como problemas de accesibilidad, falta de climatización, aulas pequeñas, patios con escasas sombras o sustituciones que llevan semanas sin cubrir. Entre los datos aportados por el propio centro figura que actualmente existen tres sustituciones sin cubrir y un importante déficit de sesiones de apoyo para alumnado con necesidades educativas especiales.
Por su parte, el equipo directivo del CEIP Cervantes comunicó su dimisión en bloque mediante un escrito dirigido a la comunidad educativa en el que asegura que “la realidad en los colegios se ha vuelto insostenible” y critica “la total falta de implicación de la Conselleria para sentarse a negociar y buscar un acuerdo real”. La renuncia oficial presentada por la dirección del centro enumera entre los principales motivos la falta de negociación efectiva sobre ratios, plantillas, sustituciones, inclusión educativa, burocracia o infraestructuras escolares.
Además, tanto en Cervantes como en San Luis, las AFAs y los Consejos Escolares han mostrado su respaldo a las reivindicaciones de los claustros y equipos directivos. Según ha podido saber hoyunclick.es, varias familias acudieron personalmente a los centros para agradecer el esfuerzo y compromiso mostrado por el profesorado durante estas semanas de conflicto.
La dimisión de ambos equipos directivos se produce apenas un día después de que Conselleria trasladara una propuesta de acuerdo a los sindicatos de la Mesa Sectorial. Sin embargo, la oferta ha sido ampliamente rechazada entre el profesorado.
Según los resultados de una consulta realizada entre más de 31.000 participantes, el 78% rechazó la propuesta presentada por Conselleria, frente a solo un 6% que apostaba por aceptarla y desconvocar la huelga.
Los sindicatos consideran que la propuesta queda muy lejos de las reivindicaciones planteadas desde el inicio del conflicto. La comparativa entre las demandas sindicales y la oferta oficial refleja diferencias importantes en cuestiones como ratios, plantillas, inclusión educativa, reducción de burocracia o condiciones laborales.
Mientras los representantes docentes reclamaban reducciones significativas de ratios, más personal de apoyo, mejoras salariales ligadas al IPC y refuerzo de la inclusión educativa, la propuesta de Conselleria plantea medidas progresivas y parciales a varios años vista.
La situación vivida en Buñol refleja así el creciente malestar existente en buena parte de la comunidad educativa valenciana y convierte al municipio en uno de los ejemplos más visibles del impacto que está teniendo este conflicto dentro de los propios centros públicos.