Category: Literatura

Carta desde Soria

Nada es igual después de visitar y estar una temporada en la Ciudad del Duero, acaso la supera la Ciudad del Viento. Un aire místico y misterioso la envuelve. Debo decir que allí las tardes son otras tardes, repletas de aire dorado que envuelve el alma. Ya el poeta Nelio Ormuz dijo de esta ciudad:…

Los ripios de Aparisi: Ultramarinos

Para abastecer a los vecinos había tiendas de alimentos. Llamadas también ultramarinos, vendían tomates y pimientos. Las tiendas llamadas ultramarino  productos más allá del mar brasileño, cubano o argentino terminados ya de importar. Especias, salazones y cacao café, frutos secos y conserva siempre una tienda a tu lao vinos y coñac de reserva. En Buñol…

23 de abril 2026

La historia de los libros aún siendo larga es corta, la historia de las Bibliotecas aun siendo más corta que la de los libros es larga, mas, aún siendo larga, es bien corta. Los libros, según hoy los usamos, entendemos, leemos, apreciamos o depreciamos, son una manera que surge en el siglo XX, y las…

Los ripios de Aparisi: Hornos II

En la zona o entorno para poder abastecer tenía que haber un horno para el buen pan comer. Así, con todo corazón y con mucho chiquillo estaba el tío Patrón en la zona del Castillo. Después, quién lo diría con apenas resaca montó una cafetería donde estaba la Taca. Vermut y whisky con soda para…

Émilie du Châtelet

«No me consideréis como un mero apéndice de este gran general o de aquel renombrado estudioso, de tal estrella que relumbra en la corte de Francia o de tal autor famoso. Soy yo misma una persona completa, responsable solo ante mí por todo cuanto soy, todo cuanto digo, todo cuanto hago».  Émilie du Châtelet (1706-1749). …

Los ripios de Aparisi: hornos

Íbamos a hablar en su día de un comercio necesario horno y panadería pues lo comemos a diario.  Nuestros antepasados no lo montaron tan mal en cada pueblo adosado  había un horno comunal.  Todas las personas sanas se ponían bien a amasar pan para toda la semana poco a poco así gastar. Muchos hornos en…

Donde habita el maniquí (poemas)

– I – La mujer, la esposa, la pareja, el ser querido, perdido. En la llanura medio dorada de Dalí, en el sueño tenso de la madrugada, la sonrisa y el cabello, ahora dormidos en tristes cuadernos. La mortal belleza que según susurraste aquella tarde de invierno. Reclama inmortalidad, reclama un ave blanca, de alma…