
Para abastecer a los vecinos
había tiendas de alimentos.
Llamadas también ultramarinos,
vendían tomates y pimientos.
Las tiendas llamadas ultramarino
productos más allá del mar
brasileño, cubano o argentino
terminados ya de importar.
Especias, salazones y cacao
café, frutos secos y conserva
siempre una tienda a tu lao
vinos y coñac de reserva.
En Buñol ahora lo voy a decir
vendían latas, fruta y fiambre
varias había en la calle El Cid
para saciar bien el hambre.
Y tiene muchos cojones
que una comida barata
eran todos los salazones
y las que venían en lata.
Aunque tengas un buen pico
y seas algo ahorrativo
son productos ya de rico
por lo tanto, prohibitivos.
Ahora esto ya ha cambiado
pues por el producto salado
se usa siempre el congelado
y mucho ya se ha ahorrado.
Como si estuvieras en París
un sitio casi divino
estaba Amparico Alís
era un gran ultramarin.
Cafés y chocolate, y especias
latas de atún y escabeche
productos que tu aprecias
mantequilla de buena leche.
Llevabas el bocadillo
lo abrían con el cuchillo
de mezcla un montón
atún, fiambre o jamón.
Otro que era la leche
sin tener la mala pata
de atún en escabeche
tenía abierta una lata.
Otro que la atención llama
y es una buena solución
ponerte buena mojama
con un pimiento morrón.
Fruta y también planteles
te gastas bien la peseta
le llamaban Los Claveles
y era de la tía Rolleta.
Una calidad muy pura
y una gran solución
buena fruta y verdura
y un exquisito jamón.
Sin que se vaya de las manos
con alimento muy sano
estaban los Giordanos
que también vendían grano.
Una familia de buena raza
y no estaban cerca del río
un Giordano en la misma plaza
y el otro en la zona del barrio.
Vendía fiambre y manteca
un personaje muy sano
que le apodaban Yueca
y de apellido Masmano.
Familia ya muy sincera
los dos de mucha raza
con su hermano Ternera
vivían los 2 en la plaza.
Lo recordé el otro día
ultramarinos muy fino
del padre de Pepica María
en la calle del Molino.
Para quitarme la gorra
un señor ya muy divino
le llamaban Pepe Sorra
que tenía un buen tino.
Creo no recordar mal
y pensando con la mente
que era un tal Floreal
la tenía al lado del puente.
Había otra gran apuesta
un personaje muy sano
en su llamada ya cuesta
pues le llamaban Soriano.
De productos amalgama
esta tienda ya ha cerrao
tenía una buena mojama
y excelente bacalao.
Y lleno ya de paciencia
con una cultura sana
era socio del Valencia
y se iba de semana.
Este personaje tan sano
que hizo magnífico papel
de apellido era Soriano
y de nombre Rafael.
Había tienda pequeña
fruta fresca y poca lata
la propietaria era dueña
también cebolla y patata.
Generalmente estaba sola
suministros casi a diario
recuerdo la tía Bartola
y también la tía Rosario.
Fruta de huerta y jardín
servicio satisfactorio
hasta el mismo Roquillín
y de la mujer de Gregorio.
Hacían un buen papel
y la verdad que te asombra
toda la venta a granel
el aceite con una bomba.
Y de esto no te quejas
vendía todos los días
garbanzos y lentejas
arroz, aceite y judías.
Sin mirar en el suelo
con vestimenta oscura
frente a casa de mi abuelo
vendía fruta y verdura.
Te encontrabas algún lote
caballetes y un gran tablón
las Presias era su fiel mote
fruta y verdura en un montó.
En basquet y alguna caja
y no vendía magnesia
la tienda de la tía Guaja
frente a la misma iglesia.
Y no se me ha olvidao
no he ido mucho de pillo
Pepito y el Mutilao
en la zona del Castillo.
Cerca ya de las plasa
de la venta de Buñol
la tienda de la Sebollasa
alcachofa y buena col.
Después se la quedó por fin
un matrimonio muy sano
ella se llamaba Amparín
y él de nombre el Urbano.
Los recodaréis de verdad
simpáticos como dos soles
llevaron en la sociedad
de los Feos el bar Rosales.
Y sin meter bien la pata
verdura ya muy fina
tienda de los Saragata
cerca de las 4 esquina.
Verdura y muchos frutos
la calidad no era manca
era la tienda de frutos
cerca de la Floridablanca.
Personaje que era un hito
y un tío ya muy feliz
me refiero yo a Paquito
de la tienda la Perdiz.
No me tachéis ya de pillo
no la conocía el menda
camino ya del Roquillo
las Mingas era una tienda.
Recordando otro caso
la memoria casi rota
la tienda de Damaso
en el Barrio de la Bota.
Si ya lo veo no lo creo
para seros muy sincero
me chiva ahora Eliseo
la del turista campero.
Estos comercios tan divinos
nos surtían siempre de alimentos
carnicerías, hornos y ultramarinos
eran los mejores establecimientos.
Juan Manuel Aparisi Ortiz
Farmacéutico y licenciado en derecho