Mayo, el latido del comercio en Buñol
Llega mayo, y con él uno de los momentos más esperados del calendario local: el mes del comercio en Buñol. La Feria del Comercio marca ese punto de partida en el que vecinas y vecinos salen a la calle para encontrarse, compartir y apoyar a quienes, día tras día, levantan la persiana de nuestros negocios. El comercio local se viste de largo, luce sus mejores galas y demuestra, una vez más, su fortaleza y capacidad de seguir siendo motor de vida para nuestro pueblo.
Pero hablar del comercio de Buñol es hablar de historia, de esfuerzo y de familias enteras que sostuvieron al pueblo en tiempos difíciles. Por eso, en asíesbuñol magazine rendimos homenaje a los comercios tradicionales, a aquellos ultramarinos y colmados que no solo abastecían hogares, sino que se convertían en lugares de encuentro y en parte esencial de la vida cotidiana. Nuestra portada es un magnífico ejemplo: Casa Soriano, en la calle del Cid, 86. Aquel establecimiento, regentado por Rafael Máñez Riera y su mujer Carmen Mondragón, fue mucho más que una tienda de ultramarinos. Fue referencia, cercanía y servicio. Tanto llegó a significar para Buñol que el tramo de la calle donde se encontraba todavía es conocido popularmente como la cuesta de Soriano.
En la portada aparece el popular «tío Soriano» recibiendo un premio de 25.000 pesetas en 1952, tras resultar agraciado con su título de «América», reflejo de la relevancia social que alcanzó. Su legado continuó en manos de sus hijos, Rafael Máñez Mondragón y Carmen Máñez Mondragón, quienes siguieron alimentando a un pueblo cuando escaseaba casi todo.
Buñol no debe olvidar que el pequeño comercio no solo forma parte de su pasado: sigue siendo una pieza fundamental de su presente y, sin duda, también de su futuro.

Soy Pepe Medard, hecho de menos ahí la tienda de mi madre la tia Vidin, que empezó como bodega y acabó de tienda de ultramarinos, contemporanea aunque ellos ya eran mayores de soriano, saragata, yueca, frutos….
que estaba en la plaza central 2, una de las últimas tiendas de ultramarinos de Buñol.
Ah y no era tienda, pero mi abuela Pepe tuvo muchos años un puesto de venta de pollos y conejos en la plaza de la venta.