Electrodomésticos Ramiro. 50 años dando servicio a Buñol.

Que el comercio de un pueblo cumpla 50 años, es todo un acontecimiento. Todo una heroicidad, se podría decir –y más con los tiempos que corren–. Es el caso de Milar Ramiro, un comercio que ha logrado conservar la esencia desde que abrió sus puertas, allá por los años 60. Esa esencia se resume en una sola palabra: familia. En este recorrido que hacemos por los comercios tradicionales –los que todavía están abiertos y los que no–. En este número hemos querido contar con el testimonio directo de Luis Ramiro, que recuerda cómo comenzó todo y cómo evolucionó el establecimiento hasta el día de hoy.

Esta historia comienza por el año 1964, cuando mi hermano Ángel Ramiro monta un pequeño taller en nuestra casa en la calle Floridablanca nº50. Tras la trágica pérdida de nuestro padre cuando yo tenía 15 años, mi hermano tuvo que convertirse en padre, a la vez que dueño de ese taller.

Un par de años más tarde empecé a estudiar electrónica, radio y televisión, y me uní al proyecto de mi hermano. Así nació Hermanos Ramiro. Entonces nos cambiamos a la Plaza de Las Ventas, al edificio donde antes había estado Radio Buñol, el actual local de las Amas de Casa. Poco a poco fuimos cogiendo impulso: reparábamos y montábamos televisiones en blanco y negro. Como nos iba bien, compramos un bajo en la Calle Figueras y montamos una pequeña tienda de electrodomésticos. Era sobre el año 1973 y Buñol contaba con varias tiendas de electrodomésticos: Fe Castell, Agustina Cotolí, Ángel Cuenca, el Porcelanero, La Ferretería El Candao –que también vendía electrodomésticos– y nosotros, Hermanos Ramiro. 

Aquí quiero hacer un inciso para hablar del comercio de mi pueblo. En aquella época, Buñol contaba con más de 150 establecimientos repartidos en todo el pueblo –sólo en la calle El Cid había unos 60 comercios–, además de un mercado municipal y dos cooperativas: «Cementos» y «Papeleros». 

Se le llamaba pequeño comercio, pero aquello era más parecido a lo que luego se empezó a conocer como «gran superficie». Era una gran superficie abierta, con una gran variedad de comercios de todo tipo. También hacíamos de bancos, con aquello de «apúntame en la libreta y ya pasaré». Luego, te podías encontrar a los que pasasen y a los que no. También es de destacar que la competencia que teníamos entre nosotros era brutal.

Ahora, volvemos a nuestra historia. A los dos o tres años, mi hermano Ángel decidió dejar el negocio, y mi mujer y yo nos pusimos al frente. Por aquel entonces empezó la televisión en color, los vídeos, los altavoces… Todo empezó a cambiar muy rápido, lo que hizo que el negocio creciera en pocos años. En aquella tienda vendíamos de todo: lámparas, vajilla, cristalería, material eléctrico, frigoríficos, lavadoras, cocinas, televisores, muebles para la propia tele…Todo en 80 metros cuarados de superficie, en la que también teníamos servicio de reparación e instalaciones de antenas, etc.

Pasaron los años y en mi sector de electrodomésticos vimos la necesidad de unirnos en grupos de compra. Pienso que, si otros sectores se hubiesen unido, no hubieran desparecido y no hubiesen cerrado tantas tiendas. 

Estos grupos de compra se componían de tiendas de otros pueblos o de Valencia. Nos reuníamos y hacíamos compras de cierto nivel todos juntos. Así empezaron las centrales de compras como Máster, Tien 21, Activa o Milar. Después de pasar por diferentes centrales de compra y formar parte de las juntas rectoras, acabamos en Milar hace ahora 20 años. No podíamos estar en mejor sitio ahora mismo, ya que es una central de compras fuerte y está siempre a la última en todo.

En el comercio local se vio la necesidad de unirnos también, y así nació la Asociación de Empresarios y Comerciantes de Buñol, de la que fui fundador junto a varios comerciantes en el año 1.992. Más tarde fui presidente y, con el trabajo de mi junta, de la que destaco a la secretaria Conchín Cusí, montamos la primera Feria de Comercio, que hoy es un referente en la Comunidad Valenciana. También trabajamos para unificar el merchandising  de la Tomatina y subimos el número de socios. Desde entonces siempre he colaborado con la asociación. 

En el año 1980 abrimos la tienda de Beltrán Báguena, que durante los años fuimos ampliando. En la actualidad contamos con una superficie de cerca de 400 metros cuadrados de exposición. Poco a poco fuimos especializándonos en aire acondicionado, telefonía…

Trabajando mucho durante todos estos años conseguimos ser un comercio destacado, no sólo en Buñol, también en toda la comarca. Gracias a mi gran esfuerzo, el de mi mujer y el de todos los que han formado parte de este comercio: trabajadores, familia y colaboradores, logramos seguir con las puertas abiertas. 

Siempre apostando por la continuidad del negocio, mis hijos y mi yerno se hicieron cargo de la dirección de la empresa. A la cabeza, mi hija Araceli, que se forma continuamente para hacer frente a los retos que el mercado demanda, cuidando la atención al cliente como activo más importante e intentando dar siempre el mejor servicio. Desde aquí, queremos dar infinitas gracias a nuestras y nuestros clientes por haber confiado en nosotros durante 50 años. Esperamos seguir estando a vuestro lado, otros tantos más.

Luis Ramiro Soba
Fundador de Milar Ramiro

Share This Post

Post Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.