
Réquiem: Misa de difuntos o la obra musical compuesta para dicha ceremonia. Su nombre proviene de «Requiem aeternam dona eis, Domine», que se traduce como: «concédeles el descanso eterno, Señor».
Llega noviembre y con él, el día de Todos Santos. A lo largo de los años he escrito varios artículos centrados en el cementerio y su singularidad, intentando hacer ver a los y las buñoleras la joya patrimonial que tenemos en el Maset; memoria viva de Buñol, aunque sea curioso adjudicarle ese rasgo a una necrópolis o ciudad de los muertos, en lenguaje común. Me refiero a «viva» en el sentido de que trasmite una foto fija de la sociedad buñolera a lo largo de 140 años, que son los que tiene nuestro cementerio desde su construcción en 1886.
Javier Sierra: «Cementerios y bibliotecas tienen mucho más en común que el silencio, ambos esconden historias que aguardan ser descubiertas».
Podría escribir otro artículo aséptico, no comprometido, ensalzando tal o cual tumba, epitafio o personaje que aún hay por difundir. El cementerio de Buñol, con tanto por ver, es como cuando visitas un gran museo como El Prado o el Louvre, en cierta forma estas grandes acumulaciones de maravillas anestesian tus sentidos momentáneamente y necesitas más visitas para, saliendo de tu adormecimiento, descubrir detalles nuevos o apreciar como se merecen sus detalles.
Podría hacerlo, pero he empezado este articulico nada más acabar una de mis visitas guiadas al cementerio y, nuevamente, buñoleros y foráneos se han maravillado de este aún gran desconocido. Como siempre, y ya son muchas visitas guiadas en estos últimos años, al llegar a la zona masónica he sentido vergüenza como guía, pero sobre todo como buñolero. ¿Cómo es posible que permitamos que parte de nuestra historia, de nuestro pasado, se conviertan en una ruina ante nuestros ojos?
En mayo de 2023, en esta revista, publiqué un articulico sobre turismo de cementerios donde sugería mejoras necesarias para ponerlo en valor: intervención en la zona masónica, tramitación como Bien de Relevancia Local, integración en la Red de Cementerios Singulares Europeos y en la Asociación Nacional de Cementerios Vivos, y diseño de un recorrido turístico apoyado en señalética y QR.
Mas de 3 años después en lo único que se ha avanzado es en integrarse en la Asociación de Cementerios Singulares Europeos gracias a la oficina y la concejalía de Turismo. El resto de propuestas, nada de nada; la zona masónica cada vez peor, semiescondida por plásticos, como queriendo esconder su vergüenza. El único recorrido turístico lo hace el que suscribe y, sobre lo de nombrarlo BRL, sorprendentemente no se propone y aparece con la protección más baja en el Catálogo de Espacios y Bienes Protegidos, pendiente de aprobación y de que, por suerte, aún se podrá alegar.
«La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos» (Cicerón). La materialización de esta memoria es la tumba, lugar de peregrinación de sus familiares. ¿Y qué pasa cuando desaparecen estos guardianes de la memoria, cuando también pasan a ser protagonistas de esos recuerdos? Entonces deberíamos ser los vivos, los no tan cercanos, los responsables, los guardianes del recuerdo de una sociedad ya desaparecida pero embrión de lo que somos actualmente.
Mecano: «No es serio este cementerio». «A la tapia en ruinas que lo delimita le han quitado algunas piedras para hacer la ermita». Estribillo: Finis gloriae mundo Eel fin de las glorias del mundo).
Y, como dice un dicho que me repitió mi padre hasta el infinito, adaptable a infinidad de situaciones en la vida: «es de bien nacidos ser agradecidos». Yo lo estoy y haré todo lo que esté en mi mano para que a nuestro cementerio no le pase como al de la canción de Mecano, que le quiten las piedras para hacer algo o, lo que es más grave, simplemente lo dejen caer sus custodios, y más concretamente el Ayuntamiento (el de ahora y los de antes).
¡Dignifiquemos nuestro cementerio como parte de nuestra historia, ya!
Pepe Medard Ruiz
Buñoleroadicto