La Inspección de Trabajo investigará el Centro de Menores de Buñol

El delegado de Prevención de Intersindical cifra en “decenas las infracciones detectadas por incumplimiento de la normativa de seguridad y salud, que comenzaron con un «traslado de la plantilla y los usuarios a una cuestionables instalaciones en Buñol

Según publica el diario Las Provincias lo que estaba previsto como una solución al lamentable estado del centro de menores de Monteolivete va camino de convertirse en un problema casi mayor para la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas. Primero fueron las quejas del personal de atención de los adolescentes criticando la falta de consenso de los responsables autonómicos a la hora de trasladar a los adolescentes y la ausencia de un plan educativo pactado. Luego el caso de abusos sexuales presuntamente cometido por un grupo de menores sobre una interna de 16 años, así como los altercados y desórdenes públicos lamentados por los vecinos de Buñol y la propia alcaldesa. La crisis se agravó al conocerse el informe del Síndic, publicado por Las Provincias, en el que se detallaba cómo el defensor valenciano ya había alertado a la conselleria de las graves deficiencias existentes en las instalaciones de Buñol: colapso de internos, plantilla mermada, extintores amontonados en una habitación y necesidad de aumentar el personal de seguridad. Y ahora, el enésimo episodio llega con una denuncia presentada hace unos días ante la Inspección de Trabajo por un delegado de Prevención y empleado del centro de menores desde hace más de tres décadas.

El martes, Oltra aseguró en declaraciones a los medios que la plantilla de Buñol es la adecuada y las instalaciones perfectas. Alguno de los fragmentos de la denuncia a la Inspección interpuesta por José Manuel Pascual, delegado de Prevención de Intersindical, es sin embargo muy contundente afirmando lo contrario: “la situación es insostenible, la incertidumbre, el deterioro físico y psíquico del personal trabajador es alarmante, es frustrante ir a trabajar con miedo, las agresiones, la impunidad… Ello trae como consecuencia múltiples casos de bajas médicas, la totalidad de la plantilla es temporal, nadie aguanta la presión y el personal fijo funcionarial ya no esta, se dan incluso varias renuncias del puesto de trabajo de grandes profesionales tras décadas dedicados a la profesión. Pese a la carencia de trabajo, nadie quiere ir a Buñol“.

Confío en la destreza de los educadores. No hay falta de personal y las instalaciones son adecuadas“, fueron las palabras de la vicepresidenta el martes. El delegado Pascual Orts recuerda en la denuncia interpuesta ante Inspección de Trabajo que este mismo órgano dio a la administración un plazo de 90 días para subsanar “deficiencias de seguridad y de prevención de riesgos”. Sin embargo, “muy atrás quedaron esos 90 días” sin que se hayan arreglado los problemas, según la denuncia.

Auditoría externa

El delegado de Prevención de Intersindical cifra en “decenas las infracciones detectadas por incumplimiento de la normativa de seguridad y salud, que comenzaron con un traslado de la plantilla y los usuarios a una cuestionables instalaciones en Buñol“. El trabajador y representante sindical pide a la Inspección que compruebe en el centro de menores los hechos, así como que se establezca la necesidad de una auditoría externa para que se pronuncie “sobre la cuestionable organización preventiva de la conselleria“.

La denuncia de José Manuel Pascual Orts aprovecha también para cuestionar “de manera transversal toda la red asistencial de centros de menores en la Comunitat y poner en evidencia que la mayoría no reúnen las condiciones óptimas de salubridad, de aplicación de la perceptiva normativa de prevención de riesgos e incluso deficiencias de seguridad estructural“.

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