
Mi vida siempre ha estado guiada por dos faros: mi madre y mi querido pueblo, Buñol.
Mi madre porque junto a sus sabios consejos, me ha inculcado y me ha proporcionado incondicionalmente, junto a mi padre, unos estudios para disponer de la independencia económica que las mujeres de la época en laque a ella y a tantas os tocó vivir, os fue im- posible.
Mi pueblo, porque es el lugar al que siempre vuelvo y me siento ”en casa”. El lugar que me reconecta con lo que soy, por mi familia y amigos y de dónde vengo, por mi vinculación con mi banda, los Feos, que a día de hoy mantengo. No hubiese llegado a dedicarme a la música profesionalmente sin estos ingredientes.
Cabe recordar que hace no tantos años, las bandas y orquestas sinfónicas eran territorio masculino. Según mi experiencia, hoy en día son lugares donde somos bienvenidas por igual, sin diferenciación sexual y valorando siempre la parte artística. Esto muestra una vez más la evolución social que se va produciendo con el paso del tiempo y que cada pequeño paso que seguimos dando vale la pena.
Podría enumerar las muchas orquestas en las que he tocado, las innumerables horas de lecciones que he recibido de grandes flautistas o la lista de alumnos que han pasado por mis manos. Los grupos de cámara en los que he tocado o incluso los varios concursos que he ganado. Pero no, esto no va de que leáis mi currículum como en un programa de mano al uso. Mi objetivo es reproducir toda mi trayectoria y experiencia día a día con mi flauta y tratar de transmitiros esa pasión hoy a través de estas breves palabras.
Mi sueño siempre fue llegar a tocar en una orquesta sinfónica y puedo decir que ya son 26 años los que llevo haciéndolo. 7 en ADDA Sinfónica en Alicante y anteriormente 19 en la Orquesta de las Islas Baleares. Hasta llegar a esto, ha sido mucho el sacrificio, el estudio, la dedicación y el trabajo requerido, la vida del músico no es fácil. Pero la Música es una fuente de energía, un lenguaje único, mágico, que hace que a pesar de todo, quieras seguir mejorando, aprendiendo, y te acaba compensando. Así es como yo vivo esta privilegiada profesión. Porque cuando sientes que te pierdes, ahí está la Música para reconducirte y darte.
Siempre. Mujeres del mundo, sigamos avanzando.