La planta de Cemex en Buñol dice “basta a las mentiras vertidas por IAB y Aire Limpio”

La empresa ha mandado un comunicado a los medios explicando su punto de vista

La planta Cemex de Buñol dice “basta a las mentiras interesadas y retorcidas vertidas por la Plataforma Aire Limpio Hoya de Buñol e Izquierda Alternativa de Buñol“. Según la empresa “ambas organizaciones llevan años creando una alarma social injustificada entre los vecinos de la comarca, inculcando miedo entre la población sin motivo ni justificación empírica que demuestre sus constantes acusaciones a la cementera de envenenar el aire, el agua, el suelo de la comarca. Después de 100 años en funcionamiento, la fábrica tiene más que demostrado con hechos, que su actividad no afecta a la salud ni el entorno de los vecinos tal y como manifiestan siempre que tienen ocasión“.

Cemex señala que “debido a las informaciones publicadas en los últimos días, como consecuencia de un vergonzoso e inmoral comunicado vertido por estas dos entidades, nos vemos empujados a desmentirlo”.

Aquí os adjuntamos, íntegra la respuesta de la empresa:

En los últimos años, el consumo de combustibles en la fábrica, no solo no ha crecido sino que ha disminuido drásticamente, debido a la caída de la producción como consecuencia de la crisis. En estos momentos, la fábrica se encuentra al 50% de su capacidad de producción.

La salud de los vecinos no se ve afectada por el uso de combustibles alternativos y no hay ningún estudio que demuestre lo contrario.

CEMEX no consume residuos tóxicos en sus hornos. Mayoritariamente, utiliza combustibles fósiles tradicionales y, en menor medida, combustibles alternativos fabricados a base de residuos no peligrosos. Estos últimos son catalogados como peligrosos solamente por ser inflamables, al igual que ocurre con el gas o la gasolina. De forma muy residual se utiliza algún combustible líquido derivado de residuos peligrosos.

El consumo de combustibles alternativos procedentes de residuos en los hornos de cemento es una práctica que, no está prohibida por la Unión Europea, muy al contrario, es apoyada, incentivada y promovida por la normativa de la UE. Además, las autoridades comunitarias consideran que es la mejor práctica existente y la más indicada antes del depósito en vertedero.

El uso de combustibles alternativos procedentes de residuos fomenta una economía circular, en la que la máxima es el aprovechamiento de todos los recursos disponibles. Por supuesto, en esta economía no se contempla el depósito en vertedero.

En Buñol no estamos haciendo nada innovador o en pruebas. En Europa el uso de combustibles alternativos es una práctica habitual desde hace más de 40 años y se realiza con total apoyo social al considerarse la forma medioambientalmente más idónea para la eliminación de residuos.

La transformación de residuos en combustible crea una nueva industria y un empleo que los ecologistas y las formaciones políticas más avanzadas de Europa califican de verde.

Resulta inaudito que pequeños grupos o formaciones ecologistas se posicionen en contra de una actividad que genera empleo y riqueza de forma segura, que desempeña un papel clave para la sociedad – como es el ahorro de combustibles fósiles o la reducción de emisiones de CO2- y que evita el incremento de los vertederos, lugares verdaderamente nocivos y nefastos para el medioambiente.

Y por último, y para la total tranquilidad de la población del entorno de la fábrica: la actividad medioambiental de la cementera está permanentemente supervisada por estaciones medidoras y por la Conselleria, conectada en tiempo real con las instalaciones de CEMEX en Buñol. Los datos medioambientales que proporciona la fábrica son constantes y públicos, a través de su web, y en ellos se puede comprobar que no se sobrepasan los valores máximos de emisión marcados por las autoridades“.

 

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