Buñoleros ilustres: Darío Hernández Morató (Buñol 1880-Paterna 1936)

El Beato Darío Hernández es un sacerdote buñolero víctima de la persecución religiosa durante la Guerra Civil. Considerado por la Iglesia como un mártir de la fe católica, es beatificado por el Papa Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001, siendo el primer y –creemos único– buñolero que la Iglesia ha elevado a los altares. 

Hay poca información sobre los orígenes de Darío. Se sabe que era hijo de Joaquín e Inocencia y que tenía, al menos, una hermana llamada Balbina. Sus padres, personas muy creyentes, lo bautizaron el mismo día de su nacimiento –un 25 de octubre de 1880– en la Parroquia San Pedro Apóstol de Buñol.

La familia se traslada a Valencia y Darío comienza sus estudios de bachiller en el Colegio San José de los Padres Jesuitas. Terminado el bachiller en 1896, decide ingresar ese mismo año en la Compañía de Jesús y hace dos años de noviciado en Nuestra Señora de Veruela (Zaragoza). En este mismo centro, completa la teología y el resto de los estudios, siendo ordenado sacerdote en 1915. Ejerce en diversos lugares de Aragón, alternando como profesor de retórica; después Barcelona y Valencia; luego como Superior en Mallorca y, por último, en Valencia como Prepósito de la Casa Profesa.

Al ser expulsada la Compañía de Jesús por el Gobierno de la República en 1932, Darío tiene que entregar a la policía las llaves de la Casa Profesa y todos sus miembros pasan a una semiclandestinidad, teniendo que vestir ropa de seglar y celebrar la eucaristía en casas particulares, junto con algún creyente que no le importa asumir ese riesgo, con tal de alimentar su fe. Su ministerio se reduce a confesiones y dirección espiritual.

La Guerra Civil Española (1936-1939) –escenario y testigo de una persecución religiosa implacable– obliga a Darío y los suyos a ocultarse en casas de familias amigas. A Darío lo buscan intensamente con nombre y apellidos, por ser el Superior. Su hermana Balbina es detenida por el mero hecho de ser su hermana. Darío es también detenido en un piso-pensión, donde se ha reunido con otros sacerdotes para celebrar la Santa Misa. Es recluido en la Cárcel Modelo hasta el 29 de septiembre de 1936 en que, sin proceso alguno, es fusilado en Paterna.  Su cadáver, reconocido por la madre y la hermana de un compañero, es sepultado en un lugar localizado del Cementerio General de Valencia. En 1940, es exhumado, para ser sepultado en el panteón de la Compañía de Jesús, de dicho cementerio. Según todos sus colegas –algunos de ellos compañeros de cárcel– en ningún momento le escucharon palabras de queja o improperios contra sus perseguidores.  Tras ser beatificado por Juan Pablo II, los restos del Venerable Darío fueron trasladados a la Iglesia de la Compañía de Jesús, de Valencia, donde reposan junto a otros cinco mártires valencianos. 

Nota del autor.- No se conoce el mote familiar de este personaje, ni hay familia suya a quien preguntar.

Fuente de imágenes:
-La de inicio, Iglesia de la Compañía de Jesús, de Valencia.
-(1) El autor.
-(2) iglesiasanpedroapostol.com.  

Del libro «La Villa de Buñol en el tiempo» (2ª edición – 2022). Con permiso de su autor

Juan Simón Lahuerta
Buñolerómano

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