Buñoleros ilustres: Thelman Barbarrosa Sáez (Buñol 1936-Madrid 2020)

Thelman Barbarrosa Sáez es un buñolero muy singular, nacido en los albores de la Guerra Civil. Sus padres, Manuel Barbarrosa Manzano «Carpanta» y Amparo Sáez Ramírez «Gavilana», tuvieron siete hijos por este orden: Esther, Rontgen, Thelman, Noemí, Ulises+Sergio y Sergio. Ocurre que Ulises y Sergio eran gemelos y fallecieron al poco de nacer. Es por eso que en el siguiente hijo repitieron nombre. 

Hemos calificado a Thelman de buñolero singular porque es el único actor de cine nacido en Buñol. Bien es cierto que nunca fue un actor de primera fila, ni muy conocido del gran público, pero en sus comienzos, en el arranque de los años 60, ser «artista de cine» –como decíamos entonces– era algo mágico, algo así como estar en el Olimpo. 

Para obtener información sobre Thelman hemos recurrido a sus hermanos Noemí y Sergio, de Madrid, que, junto con Mónica, hija de este último, y Jesús, un sobrino de Buñol, nos han facilitado datos e imágenes muy interesantes. Un material con el que trataremos de componer la «película» de la vida y la obra de este intrépido buñolero. 

Pero, desgraciadamente, en este punto nos vemos obligados a hacer un inciso en nuestra narración, ante la triste noticia del fallecimiento de Thelman. Ha sido Sergio, hoy 3 de septiembre de 2020, quien nos lo acaba de comunicar mientras tecleábamos sobre la vida de su hermano. Pero la vida sigue y no queda otra que continuar narrando la trayectoria vital de nuestro personaje –ahora, si cabe, con más cariño, en homenaje a su memoria–. Así que vamos ya con la vida de Thelman desde que sale de Buñol.

En la última década de los 50, Thelman lo deja todo y parte hacia Madrid, a la aventura, y lo hace escaso de equipaje y recursos, pero sobrado de entusiasmo. Su meta es hacerse un hueco en el mundo del cine, un mundo muy duro y competitivo, al que es complicado llegar y mucho más, triunfar. Un mundo, además, desconocido para él. Pero Thelman, cuyo sueño era trabajar en el séptimo arte, no escatimará en ilusión, trabajo y sacrificio. Él sabe que, sin esos tres elementos, los sueños son inalcanzables.

Ya instalado en Madrid, en 1957, Thelman se matricula en la Escuela de Arte Dramático y también en el Instituto de Investigaciones Cinematográficas. Mientras cursa estos estudios, ingresa como meritorio en los Teatros Español y María Guerrero, haciendo pequeños papeles que le permiten ganar algún dinerito e ir acumulando experiencia en la interpretación sobre un escenario. Pero se produce un paréntesis de inactividad por tener que cumplir el servicio militar en Ibiza. Terminada la «mili», se presenta a un casting en los Estudios Cinematográficos Orphea de Barcelona y consigue varios papeles cortos, y de figurante, en algunas películas. Así, va alternando trabajo y estudios hasta finalizar estos.

A pesar de su bisoñez en el mundo del cine, José Thelman, que este era su nombre artístico, se va abriendo paso como actor y en 1961 hace su debut de la mano del director Ignacio F. Iquino, en su película «Juventud a la intemperie», en la que hace el papel de un fotógrafo. Es a partir de ahí cuando su nombre ya va siendo conocido en el mundo de la interpretación y comienzan a llamarle para películas de distintos géneros. También le llaman de TVE –la única televisión de entonces– para capítulos sueltos de algunas series, y para grabaciones de obras teatrales –algunas de ellas emitidas en el mítico programa Estudio Uno–. Allí es dirigido por directores como Juan Guerrero Zamora, Narciso Ibáñez Serrador, Miguel Picazo, Eduardo Marquina y otros.  Thelman también hizo su gira americana, junto con Miguel Picazo y las hermanas Hurtado, (hijas de Mari Carrillo). Así, en 1973 cruzaron el charco rumbo a Estados Unidos y allí representaron con éxito obras teatrales en español, concretamente en Nueva York (Broadway), San Francisco y Los Ángeles, terminando la gira en Albuquerque (Nuevo México). Sabido es que el español es el segundo idioma de aquel país y muy señaladamente en el estado de Nuevo México, donde lo habla el 30% de su población.

Está claro que Thelman fue un actor muy versátil y el teatro ocupó un espacio importante en su carrera. Tener el calor del público en directo y recibir su aplauso, es lo más gratificante para un actor. Pero Thelman no se conformó con actuar. También dirigió teatro y en ambas facetas cosechó éxitos. Si a todo esto añadimos que durante ocho años seguidos estuvo interpretando entremeses de autores como Quevedo, Cervantes, Calderón de la Barca, Tirso de Molina y otros clásicos, llegamos a la conclusión de que Thelman tocó todos los palos de la interpretación. O, lo que es lo mismo, fue un actor con muchos registros y, sobre todo, un gran luchador. No nos cabe duda de que si, en aquella época, hubiese habido la gran oferta y diversidad de medios audiovisuales, públicos y privados de hoy, Thelman habría sido un actor de primera línea. Y no solo por su excelente físico de galán, sino por trabajo, dedicación, entrega y, sobre todo, amor al oficio. 

En 1997, Thelman decide darle un nuevo giro a su vida. Se retira de la actividad frenética de Madrid, en escenarios y platós, y se traslada a Conil de la Frontera (Cádiz), donde su pareja tiene un apartamento junto a la playa. Poco tiempo después –y por aquello de matar el gusanillo de la profesión– decide retomar la actividad, pero de otro modo. Es entonces cuando decide transmitir su experiencia de actor veterano a las nuevas generaciones. Así, junto a otros socios locales, funda la «Asociación Cultural Amigos del Teatro», que comienza su andadura con un grupo muy animoso de gente joven, aficionados a la interpretación. El Ayuntamiento de Conil, ante la utilidad sociocultural del proyecto, decide integrar la asociación en la Concejalía de Cultura, con Thelman como profesor que, de este modo, disfruta de esa nueva etapa de su carrera, impartiendo su magisterio a los que empiezan y, cómo no, interpretando y dirigiendo teatro con ellos. De hecho, hicieron algunas giras por Andalucía y obtuvieron varios premios. Concretamente en Málaga fue nominado como mejor director. Pero en esta nueva etapa de Thelman, ocurren dos hechos negativos a destacar: un accidente de moto en 2003, que le dejó secuelas, y el fallecimiento de su pareja en 2005. En 2017 el Ayuntamiento de Conil le rinde un merecido homenaje, en la Gala de Personas Relevantes, como premio a su aportación a la cultura y al teatro. 

Con el paso los años la salud de Thelman comienza a resentirse, teniendo que renunciar a cualquier tipo de actividad, quedando recluido en su casa y necesitando ayudas externas. Esta situación se agrava notablemente durante el confinamiento de 2020, por el Covid-19. La familia, especialmente su hermana Noemí, suelen visitarlo a menudo, pero viven en Madrid, a 700 kilómetros. Así que finalmente, sus hermanos, viéndolo cada vez peor, a primeros de agosto de 2020, deciden llevárselo a Madrid, a una residencia, con el fin de tenerlo cerca y poder visitarlo a menudo. Pero, desgraciadamente, Thelman fallece un mes después de su ingreso en la residencia, como ya hemos dicho. El Ayuntamiento de Conil se hace eco del suceso, publicándolo en la página de inicio de su web oficial, bajo el título «Hasta siempre Pepe Thelman», con frases como estas: […] «Queremos agradecerle la importante labor cultural que, durante más de veinte años, ha realizado en nuestro municipio. Hablar de teatro en Conil pasa indiscutiblemente por su amplísima y magnífica aportación teatral. […] nos deja un legado de multitud de representaciones y de aficionados/as a los que supo transmitir su inmenso amor por las artes escénicas. Hoy la cultura de Conil está de luto». Queda muy claro lo querido y valorado que era Thelman en Conil de la Frontera. Ya solo nos queda mostrar, muy resumido, el currículum de Thelman como actor y director, que es muy amplio y variado. 

• Intervino en el rodaje unas veinte películas, como actor de reparto o coprotagonista. 

• Veinte trabajos para TVE (grabaciones de obras teatrales y algunos capítulos de diferentes series).

• Veintinueve obras de teatro en vivo –en este caso con muchas representaciones de cada una–. 

• Dirección de veinte obras de teatro. 

• Interpretación de infinidad de personajes en entremeses durante ocho años. 

Descanse en paz nuestro paisano Thelman, un hombre que trabajó muy duro por conseguir un sueño. Y cuando lo hizo realidad, siguió trabajando duro hasta que su salud se lo impidió. Dicho en corto, se nos ha ido un gran luchador.

Fuente de imágenes y datos: Familia Barbarrosa (Noemí, Sergio, Mónica y Jesús).

Del libro «La Villa de Buñol en el tiempo» (2ª edición – 2022) (Con permiso de su autor)

Juan Simón Lahuerta
Buñolerómano

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