
Una costumbre divina
pues para llenar la panza
es cuidar una gorrina
y todo los años matanza.
Esto nadie lo pensaría
sin tener nada que siembre
hoy hablo de la carnicería
la matanza fue en Noviembre.
Os voy hablar primero
es decir, desde el inicio,
el trabajo de carnicero
que es el oficio primero.
Pues, aunque os sepa mal
primero hay que matar
a este salvaje animal
para después descuartizar.
Salían para el monte
para poder cazar
ciervo o bisonte
que iban a desollar.
Las pieles aprovechar
del animal abatido
la carne para guisar
y la piel un buen curtido.
Han inventado sin vicio
aunque puedo dar fe
este maravilloso oficio
carnicero y matarife.
Buñol, quien lo diría,
un oficio muy sincero
más de 20 carnicerías
y muchos más carniceros.
Familias de carniceros
encontrarás a montones
personajes ya sinceros
Garrigues, Fochis y Zanones.
Tampoco hay que olvidar
carne y también de arvillos
si nos ponemos hablar
los «titos» y «pajarillos».
De agua fría un jarro
Y de caldo dos taza
se olvidaba de Navarro
en la mismísima Plaza.
Sin haber hecho la mili
ni ensuciarse de barrro
recuerdo a la tía Araceli,
era madre de Navarro.
Si solo vendía gorrino
no llamaba carnicería
al vender mucho tocino
llamaban tocinería.
Y recordando a la abuela
que hizo un buen papel
de los Fochi la tía Adela
Y el «pajarillo» Don Rafael.
Y os cuento por ves primera
los que solo vendían cordero
algunos no tenían ni nevera
canales directas del matadero.
Pensando ya un poquito
la simpatía a raudales
recuerdo la del gordito
y su mujer de los González.
Saliendo de la escuela
a por purumoro
la de la tía Miguela
y su marido Baoro.
Una que teníamos a mano
junto a la plaza, la tía Chinela.
Y en la cuesta de Soriano
estaba la tía Manuela.
Los hermanos de Zanones
con una calidad de postín
cordero, lechales y jamones
Aparicio, Elio, Godo y Antolín.
Y a otros que no les fue de todo mal
remando al favor del viento
los Garrigues, Marcial y el Industrial
Vicente y la María Xento.
Y aunque nadie lo diría
aunque parezca muy tosco
en la plaza había un kiosco
que era una pollería.
Espero que no nos sepa mal
y quedamos ya perplejos
la mujer del tío Marcial
vendía pollo y conejos.
Y ahora me viene a la mente
esta gente de primera
son los hijos de Vicente
que de apodo «Barriguera».
Y os seré muy sincero
estas personas tan listas
en lugar de carnicero
fueron siempre futbolistas.
Con el frío o el calor
una cosa os voy a decir
matarife el mayor
y los demás a embutir.
Ya la Pili buen papel
para limpiar los arvillos
en la loza del bibel
agua y un buen cuchillo.
Escucha con atención
una cosa ya resuelta
la grasa del botifarrón
a la binsa daba la vuelta.
El pequeño y el mayor
en la plaza y no miento
de Melquiades y Melchor
hijos de la María Sento.
Por ser muy sinceros
rodando como una noria
no ejercieron de carniceros
la carnícera fue Gloria.
Carne, especias y sal
haciendo un buen papel
en la venta el tío Industrial
cerca del paso a nivel.
Estos lo hicieron muy bien
pues esta generación
llegaron hasta los cien
vendiendo carne y botifarrón.
Y sin ser ya muy pillo
carniceros que son mitos
en las afueras del Castillo
Agustín y los dos Titos.
Y una persona eterna
que ahora lo vais a ver
me refiero a la Guillerma
y a su marido Ayter.
Y sin nombrar una peseta
y todo mundo hablaba
los maridos de las Rolletas
tanto tomas como Haba.
y como la flor del cardo
que en el campo se asoma
recuerdo al tío Ricardo
y su mujer Paloma.
Sin tener una buena renta
Eugenio, Pajarillo e Industrial
y Godo carnicerías en La Venta
cerdo, cordero y lechal.
Otra carnicería blanca
como nunca las ha habido
en la calle Floridablanca
la de Arsenio se ha vivido.
Y como tanto entretiene
este oficio tan sincero
hablaremos el mes q viene
de carnes y del matadero.
Juan Manuel Aparisi Ortiz
Farmacéutico y licenciado en derecho