Charcos

Por fin llega el tiempo más esperado, el verano, sobre todo para nuestros estudiantes y las merecidas vacaciones de todos, de poder disfrutar de unos bañicos en nuestros charcos, de recorrer cada rincón de nuestros paisajes, a la vez que te vas bañando en nuestras aguas refrescantes, nadar y alzar la mirada y ver la naturaleza que te rodea. Vamos, que se te quita la calorcica y te recuerda que estás vivo en tu mismo pueblo. ¿Qué más puedes pedir?

Desde que era pequeña mis padres y mi hermano Fran me han enseñado cada rincón de nuestros charcos, recordando cada nombre. Luego con mis amig@s en nuestra adolescencia y ahora lo he transmitido a mis hijos y a cada forastero que no es de aquí, incluido a Jordi –mi marido–.

Ahora veo como mi hijo va con las cuadrilla y se recorren cada charco de Buñol, incluidos algunos que yo no conocía, como el paraíso y al lado de la fábrica de papel.

Por si alguien no los ha visitado, os dejo mis rincones preferidos. Acordaos de llevaros unas zapatillas o cangrejeras para luego entrar en los charcos, toalla, agua o merienda y una bolsa de basura, para luego recoger lo nuestro y algo más que la gente se deja pensando que la naturaleza lo va a desintegrar.

Ruta 1: comenzaremos por La Jarra. Nada más adentrarte en el camino, las primeras cuadrillas y los más atrevidos saltan desde el acueducto o desde la roca, siempre con precaución, ya que el nivel del agua es cambiante. Si cruzas al otro lado, difícil acceder (ya que pasas por el acueducto), otra recomendación para el ayuntamiento, también existe un lavadero que está escondido entre tanta naturaleza, que se podría recuperar porque es precioso y con un agua cristalina. Pedir también al ayuntamiento, aprovechando mi escrito y oyendo las voces de vecinos y visitantes, que hay muchas hierbas y cañas que quitar y papeleras que poner por el camino para mejorar nuestro paisaje y facilitar el acceso a la gente y al agua, que haga su recorrido y no se estanque. Bueno, seguimos. Nos vamos adentrando por el camino y vemos las primeras familias con niños más pequeños. Tenemos dos opciones, o cruzar por detrás de la casa, que no está muy arreglado, o vamos a cruzar el río, donde solo hay un tablón, en mal estado. Ahí también podría colaborar el ayuntamiento para cruzar al otro lado –ya existía un mini puente de hormigón–, que con todos los visitantes que vienen, si solo se cobrara 1 € por persona, ese dinero se destinaría a la mejora de La Jarra. Cruzamos por el río y cruzamos varios charcos y camino de piedras hasta llegar a Los Peñones, donde podemos disfrutar de un buen chapuzón, atreverte a saltar o escurrirte por las rocas y estirarte en ellas al sol y luego pasar al charquico de arriba, que se llama El Manantial. Ese está más frío, de ahí emana el agua. Seguiremos adentrándonos hacia arriba para ver la joyica de nuestro río de Buñol, La Jarrica, con su cascada. Y si te quedan fuerzas, subir a La Bañerica y llegar hasta El Puente Natural.

Ruta 2: más conocida por las nuevas generaciones. Bajamos al paseo fluvial y, para los más peques y un bañico rapidito, al lado de la fábrica de papel, ya que tiene su cascada y se lo pasan muy bien sin hacer ruta. Seguimos por el río de Buñol hacia abajo y llegamos a El Paraíso, donde las nuevas generaciones disfrutan de su rincón y tiene una cuerda que aún lo hace más divertido.

Ruta 3: vamos a La Cueva Turche. Opino lo mismo de antes, por favor, para un buen mantenimiento poner simbólicamente 1 € para entrar y para aparcar otro tanto –si hubiera la opción de ofrecer un buen parking de tierra–. Todo es para mejorar nuestros rincones más preciados.  Seguimos con la ruta. Subimos al mirador de La Cueva Turche y de ahí a la senda. Nos encontramos El Charquico Flash, que se llama así porque está congelá. Ahí pasaremos un buen rato. Cruzamos a la senda o subimos por el río, que es muy divertido. Y nos encontramos el charco del río Chico de abajo. Al pasar por allí es una pasada los pececitos que hay, y tiene su mini cascada donde jugar. Tenemos dos opciones: primera, vamos hacia La Cueva Turche y merendamos allí o la segunda opción, vamos hacia arriba al Charco Mañán y al charco del río Chico de arriba, que algunos conocen como el charco España, también con su cascada y su pequeña cueva. De ahí a merendar a La Cueva Turche a la sombra y descansar.

Ruta 4: vamos al río Juanes, un paraje espectacular, también muy abandonado, en cuestión del merendero y la zona de la piscina que había allí, que aún la recuerdo, y mucho que limpiar en cuestión de cañas, etc. Salvajemente precioso por su arboledas y su naturaleza, digno de ver. Gracias a los vecinos de las casicas, la fuente se ha recuperado y el entorno está cuidado. Muchas gracias. Seguimos la ruta. Bajamos debajo del puente a pegarnos el primer chapuzón y de ahí a la senda que va por el río nos encontraremos dos charcos para disfrutar. Bajaremos a bañarnos a La Cueva de Las Palomas y podremos disfrutar del merendero.

Ruta 5: La ruta de los Molinos. Llegaremos hasta El Molino Galán y de ahí hacia la derecha –todo está muy bien indicado– veremos varios charcos para bañarse donde también han puesto una cuerda con una rueda –super divertido– y mesas para merendar y reposar. Es todo llano, para ir con niños pequeños está muy bien.

Recordad buñoleros y visitantes que es un privilegio de la naturaleza lo que tenemos y debemos cuidarlo y mejorarlo, pero necesitamos vuestra ayuda “Ayuntamiento de Buñol.” Solo deciros que disfrutéis del verano y del chapuzón de nuestros refrescantes charcos. ¡Felices vacaciones!.

Pili López Saceda
Sintiendo la naturaleza

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