El vino de naranja se elaboró por primera vez en Buñol

Gracias a la aportación de este documento por Rafa Monte, podemos saber que el primer vino de naranja se elaboró en Buñol.

Este documento es una carta de 1857 que una persona desde Barcelona escribe al periódico “La Discusión” sobre un artículo del vino de naranja, donde se comenta el primero en elaborar el susodicho vino. La carta dice así:

Periódico “La Discusión” de Madrid. 6 de octubre de 1857.

Cataluña. Barcelona 1 de octubre. En “La Discusión” del 25 que acaba de espirar, y en el lugar de las gacetillas, recomiendan Vds. El vino de naranja que elaboran en Valencia los señores Laurence y compañía: sin que sea mi ánimo de rebajar el mérito ni perjudicar a nadie, creo oportuno manifestarle, que muchos años antes que dichos señores, en 1829 y 30, se elaboraba en Valencia el precioso vino de naranja por mi amigo y maestro, el difunto escribano de aquella audiencia, don José Mariano Morató. El vino del Sr. Morató reunía todas las calidades apetecibles, buen color, exquisito paladar; y como todos los vinos, con el tiempo mejoraba infinitamente adquiriendo el gusto de rancio: si no recuerdo mal, se elaboraban anualmente unas 80 arrobas, de las cuales 70 por lo menos se consumían en París a donde lo conducían en cajones comerciales de Bayona que venían de exprofeso. Es muy cierto que algunos habitantes de Valencia se han dedicado a la elaboración del vino de naranja, pero siempre sin resultado, no habiendo logrado ni siquiera asemejarlo al del Sr. Morató, incluso en este número de inteligente D. Félix Casals, dueño del antiguo café del Sol, reputado como uno de los primeros licoristas del mundo. Yo creo que los Sres. Laurence y compañía, que parece son los que mejores resultados han obtenido en sus ensayos, no se rebajarían de procurarse por cuantos medios lícitos les sea posible el específico de que se valía el Sr. Morató para fabricar su vino, si es que el secreto no bajó con él al sepulcro, lo que no se sorprenderían atendido su carácter; en cuyo caso los interesados puedan dirigirse a la criada que sirvió a mi difunto maestro en los 1830 y 31, llamada Antonia, única que le ayudaba en todos los preparativos y operaciones para la elaboración del mencionado vino.

El mismo Sr. Morató elaboraba también otro vino llamado “mosto aromático”, el cual servía para curar varias enfermedades, especialmente, las que proceden del estómago; con la esencia de este saludable líquido, extraído por medio de alambique, se curaba el mal de ojos sin más operación que echar unas cuantas gotas de ella en el agua en que deberán lavarse los pacientes dos veces al día. He tenido la satisfacción de presenciar curas admirables de niños y de ancianos a favor de dicha esencia, y puedo asegurar que sería un mal para la honestidad que con la muerte del Sr. Morató hubiese desaparecido la receta del “mosto aromático”; si en realidad es así, sería muy conveniente que se dirigieran al propietario de Buñol, en cuyas haciendas fabricaba el mosto el difunto Sr. Morató.

Al escribirle a Vd. Esta carta no me mueve más interés que suministrar antecedentes que puedan serles muy útiles a los que se dicaban en Valencia a la elaboración del vino de naranja y, por consiguiente a esta nueva industria que tantos beneficios debe reportar al país en que he pasado mis primeros años y he contraído mis principales compromisos políticos, y proporcionar a la medicina con el mosto aromático uno de los portentosos y eficaces remedios.

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