
Un destacamento de buñoleros y buñoleras escasamente peligros@s y totalmente desarmad@s acudieron a Barakaldo para decir adiós a un grupazo de referencia en Euskal Herria y que mantiene una hermosa relación con el pueblo de Buñol, ya que han actuado en la localidad en tres ocasiones generando una enorme complicidad y fiestón máximo en cada una de ellas. ¡¡Gatibu!!
La primera actuación fue hace muchos años, en un concierto junto a Malsujeto en la Plaza de Armas del Castillo, donde, aunque desconocidos para el público de Buñol, acabamos todos y todas bailando sus fantásticas canciones. La segunda fue en el parque de La Violeta, también junto a Malsujeto, y abriendo los Terral, donde se llenó el parque de gente pegando botes ante los temas guapísimos y bailongos a los que Gatibu nos tiene acostumbrados.
La tercera fue este pasado Tomate Rock, Junto a Malsujeto, Sin Propina y BLFST, en una velada roquera muy marcada por la emoción y que terminó muy satisfactoriamente, tanto para el público, como para los artistas y las crews… (jejeje).
Aunque muchas de las personas que fuimos a verlos en su despedida el pasado sábado 13 de diciembre ya habíamos comido muchos kilómetros para verles en el pasado, junto a Malsujeto, en lugares como, Valencia, Lemoa, Madrid e incluso Bilbao, este último viaje fue como un bálsamo que arrojará algo de paz en la tremenda tristeza de la separación de un grupo que ha significado tanto para nosotros, tanto en lo musical como en lo personal.
El viaje, aunque largo, fue una maravilla, sobre todo los callos a la vizkaína que me apreté junto a mi amigo Chimo Lambíes. Fuimos un día antes, para no ir estresados el día del concierto y así dar una vuelta por el centro y tripear un poco de las delicias que ofrece la gastronomía vasca.
Y llegados al concierto: el BEC de Bilbao, sito en Barakaldo (a escasos metros de nuestro hotel, gran acierto) estaba abarrotado, pero no con esa malicia de fan que empuja o bloquea, pues cree que en los conciertos de rock hay numeración de entradas o algo… Con un buen rollo brutal.
El espectáculo fue una maravilla, con muchos y muchas invitadas, como Leire Martínez (recién salida de «La oreja de van Gogh») o la actriz Itziar Ituño («La casa de papel», entre otras). Hubo colaboradores jóvenes y pioneros del rock en euskera. Fueron dos horas y media de catarsis y emociones fuertes, sobre todo cuando homenajearon al fallecido Mikel Caballero (bajista de la banda) con la canción «Agur Kapitaina», acompañada incluso de trompetistas mariachis.
Todo un gran espectáculo donde repasaron toda su carrera con una selección de temas brutal y un espectáculo visual excelente. Como siempre, Gatibu un 10.
Aunque lo dejen, siempre nos acompañará su música como una parte importante de la banda sonora de nuestras vidas.
Agur Gatibu ¡Maite zaitugu!
Fotos de Edu Vidal y los “bróders” Paco y Chimo Lambíes.
Enrique Hernández Pérez
Público Profesional